Unas 200 personas se encontraban ocupando la vía Hiram Bingham; la empresa San Antonio de Torontoy tenía un permiso temporal para parte del terreno, pero este fue anulado por la ANA.
Durante la noche de ayer y parte de la madrugada de hoy, efectivos de la Región Policial de Cusco recuperaron el control de la ruta Hiram Bingham, ubicada en la zona de amortiguamiento de Machu Picchu, que había sido ocupada en dos puntos a ambos lados de la vía por un grupo de personas vinculadas a la empresa de transporte turístico San Antonio de Torontoy y pobladores de Aguas Calientes.
El operativo se desarrolló de manera pacífica, ya que los ocupantes decidieron retirarse voluntariamente ante la presencia policial. Un contingente de aproximadamente 200 agentes se desplegó estratégicamente para garantizar la seguridad y el orden en la zona.
¿POR QUE INVADIERON ZONA PROTEGIDA?
La intervención se produce en un contexto de conflicto por permisos sobre los terrenos. Originalmente, la empresa comunera San Antonio de Torontoy contaba con autorización temporal de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) para ocupar parte del área, pero la medida fue anulada recientemente, generando controversia. Según Darwin Baca, presidente del Frente de Defensa de Machu Picchu, un segundo grupo ocupó terrenos en la margen derecha de la vía, imitando la acción de Torontoy, pero sin contar con permisos legales.
El gerente de Torontoy, Daniel Quispe, aseguró que la empresa no se retirará del lugar, alegando “derechos adquiridos”, mientras las autoridades advierten sobre un eventual desalojo inminente. El alcalde de Machupicchu Pueblo, Elvis La Torre Uñacori, fijó un plazo de 48 horas para que los ocupantes desalojen voluntariamente los terrenos, bajo amenaza de intervención policial, alertando además sobre la afectación al turismo y la seguridad en la zona.
Paralelamente, el Ministerio Público investiga un presunto delito de usurpación agravada, y al menos 30 personas han sido identificadas en el marco de estas diligencias. La ocupación involucra áreas protegidas de alto valor patrimonial y ambiental, incluidas franjas de protección hídrica bajo supervisión de la ANA.
La situación evidencia la disputa por el control de la ruta Hiram Bingham y el uso de terrenos en la zona de amortiguamiento de Machu Picchu, un tema que involucra a empresas locales, autoridades municipales y organismos de gestión ambiental. Al cierre de esta edición, la vía permanece bajo vigilancia policial, sin reportes de nuevos incidentes, mientras se coordinan acciones para prevenir futuras invasiones.




























